Iniciativa FONDEF IDeA, liderada por INIA Carillanca e INIA Remehue, busca disminuir la dependencia de fertilizantes nitrogenados, mejorar la sustentabilidad ganadera y enfrentar el cambio climático en la macrozona sur del país.
13-abr-2026
Fuente y Fotografía: Reporte Agrícola | Por Valentina Lagos
Un innovador proyecto busca transformar los sistemas productivos bovinos del sur de Chile mediante el uso estratégico de trébol blanco y rosado en praderas de ballicas, con el objetivo de reducir el uso de fertilizantes nitrogenados, mejorar la eficiencia productiva y avanzar hacia una ganadería más sustentable.
La iniciativa FONDEF IDeA, ejecutada por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias INIA Carillanca e INIA Remehue, apunta a reposicionar estas leguminosas en las regiones de La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, con foco en la producción de carne y leche, contribuyendo además a la adaptación al cambio climático y a la resiliencia del sector agropecuario.
Para difundir sus avances, se realizó un seminario y día de campo en INIA Carillanca, que reunió a más de un centenar de técnicos, profesionales y asesores SAT de INDAP. La jornada incluyó exposiciones técnicas y visitas a terreno para conocer ensayos, metodologías de evaluación y otras iniciativas en forrajeras.
Durante la actividad, el director regional de INIA Carillanca y líder del proyecto destacó los beneficios de incorporar trébol en praderas, subrayando su impacto en la fijación biológica de nitrógeno, lo que permite disminuir costos de producción, mejorar la calidad del forraje y favorecer una mejor distribución estacional.
Además, esta práctica fortalece la biodiversidad y la salud del suelo, elementos clave para una agricultura más sostenible. En este contexto, el proyecto busca generar información actualizada sobre la incorporación de trébol en la productividad, el balance de nitrógeno y las emisiones de gases de efecto invernadero.
"Aquí se espera el desarrollo de un paquete tecnológico y la articulación público-privada para fomentar el uso de tréboles en las praderas. En el ámbito privado, participa como asociado en el proyecto la empresa Nestlé Chile con los productores vinculados a su programa de agricultura regenerativa, en tanto que en el ámbito público INDAP con todos los productores ganaderos que atiende y sus programas de fomento de praderas", señaló el Dr. Fernando Ortega.
Los estudios consideran ensayos en La Araucanía y Los Lagos, incluyendo evaluaciones agronómicas, ambientales y de fermentación ruminal. Uno de los focos principales es el balance de nitrógeno, factor determinante en la productividad, la eficiencia y la reducción de emisiones contaminantes.
El investigador explicó que este balance depende de diversas fuentes, como fertilizantes, fijación biológica, reciclaje de nutrientes y mineralización del suelo, pero también de pérdidas por lixiviación, volatilización y escurrimiento.
En este escenario, el trébol cumple un rol fundamental al aportar nitrógeno de forma natural, reduciendo la necesidad de fertilización química y contribuyendo a un sistema más equilibrado tanto en lo económico como en lo ambiental.
Asimismo, se destacó que mantener una cubierta vegetal activa, especialmente en otoño e invierno, permite disminuir las pérdidas de nitrógeno por lixiviación, consolidándose como una buena práctica de mitigación.
El proyecto también promueve estrategias como el uso de inhibidores de ureasa y nitrificación, la fertilización estratégica y el manejo agronómico adaptado a condiciones de clima y suelo, en línea con el concepto de agricultura inteligente.
"En cuanto a la fertilización nitrogenada, existen alternativas disponibles para reducir las pérdidas de nitrógeno al ambiente, como el uso de inhibidores (ureasa y de nitrificación), fertilización estratégica, incorporación de leguminosas y manejo agronómico considerando el clima y suelo. En este sentido, el enfoque actual es considerar la agricultura inteligente que considere el uso estratégico de nitrógeno, la incorporación de tréboles y el uso de fertilizantes con inhibidores en épocas críticas. Por tanto, y de acuerdo a los resultados de este proyecto, se busca que los productores ganaderos adopten estas mezclas forrajeras para lograr una producción más eficiente y sustentable. Lo anterior permitirá reducir la dependencia de fertilizantes nitrogenados, bajar costos (en espacial con precios altos), y aportar con la meta país de carbono neutralidad al 20250", puntualizó el Dr. Francisco Salazar.
Con estos avances, el proyecto se posiciona como una herramienta para impulsar una ganadería más eficiente, reduciendo la dependencia de insumos externos y aportando a los desafíos ambientales del país.