Una investigación de la Universidad de La Frontera desarrolla collares inteligentes para vacas lecheras, capaces de detectar celo, cojera y movimientos, con el objetivo de mejorar el bienestar animal, la productividad y la gestión en los predios.
15-jun-2026
Fuente: Reporte Agrícola | Fotografía: Pexels
En la industria láctea, detectar a tiempo problemas como el celo, la cojera o la ubicación de los animales puede marcar una diferencia clave en la producción. En ese contexto, investigadores de la Universidad de La Frontera (UFRO) trabajan en un sistema de collares inteligentes que analiza el comportamiento de las vacas y entrega información útil para optimizar el manejo ganadero.
El profesor Carlos Muñoz, de Ingeniería Eléctrica de la UFRO, explica que el desarrollo busca identificar patrones de movimiento en los animales para interpretar mejor su estado. "Estamos desarrollando nuevos tipos de collares para encontrar información de comportamiento animal", señala, destacando que los movimientos permiten detectar situaciones específicas en el rebaño.
Desde la mirada veterinaria, el médico veterinario David Cancino subraya que esta tecnología permite detectar de forma temprana anomalías como la cojera o el celo. "Detectar una cojera tempranamente nos permite evitarle un dolor excesivo al animal", explica, agregando que una enfermedad mal tratada puede derivar en otros problemas como baja ingesta de alimento, pérdida de peso y menor producción de leche.
Cancino también destaca el impacto económico de una detección oportuna. Según explica, identificar precozmente estas condiciones no solo favorece el bienestar del animal, sino también el bolsillo del productor, ya que evita pérdidas asociadas a menor producción y tratamientos más costosos.
Uno de los beneficios del sistema es que permite detectar celos tanto de día como durante la noche. "Eso hace que el sistema sea mucho más eficiente", indica Cancino, quien apunta a que el collar puede ayudar a inseminar en el momento adecuado y evitar gastos innecesarios en hormonas o nuevas dosis de inseminación.
Muñoz explica que los collares registran aceleraciones y movimientos, información que luego es procesada por un microcontrolador. Todo ese contenido se transmite a una plataforma web, donde el productor puede revisar los datos desde cualquier lugar.
El proyecto también apunta a facilitar la localización de los animales. Aunque no busca una precisión extrema, sí entregar información suficiente para saber en qué sector se encuentran las vacas y así disminuir la incertidumbre en el manejo diario.
Con apoyo de sensores, algoritmos e inteligencia artificial, esta innovación busca transformarse en una herramienta clave para la producción lechera, mejorando la toma de decisiones en los predios y fortaleciendo la competitividad del sector ganadero.