“El manejo de Drosophila suzukii debe dejar de ser reactivo y transformarse en una estrategia preventiva basada en datos”

Carolina Yañez Briceño, Ingeniero agrónomo. Fundación para el Desarrollo Frutícola (FDF)

Imagen

11-may-2026

Fuente y fotografía: Diario frutícola

La especialista chilena analiza los aprendizajes del DrosEU Meeting 2026 y advierte que la competitividad de la fruta de su país dependerá de la capacidad de anticiparse a la presión fitosanitaria con monitoreo, innovación y colaboración internacional.
Desde inteligencia artificial hasta Técnica del Insecto Estéril, la ingeniera agrónoma explica cómo Chile está fortaleciendo el manejo de una de las plagas más complejas para cerezas y berries de exportación.

En un escenario donde las exigencias fitosanitarias de los mercados internacionales son cada vez más estrictas y las plagas emergentes desafían la competitividad de la fruta chilena, el manejo de especies como Drosophila suzukii se ha transformado en una prioridad estratégica para productores y exportadores.

En este contexto, la ingeniero agrónomo Carolina Yáñez Briceño es una de las voces técnicas más activas en innovación aplicada a la fruticultura de exportación. Desde la Fundación para el Desarrollo Frutícola (FDF), lidera iniciativas enfocadas en monitoreo avanzado, análisis de riesgo, control integrado y nuevas tecnologías para enfrentar plagas de importancia cuarentenaria que amenazan el posicionamiento internacional de la fruta chilena.

Su trabajo combina ciencia aplicada, colaboración internacional y herramientas emergentes como inteligencia artificial, análisis territorial y monitoreo predictivo, siempre con foco en entregar soluciones concretas a productores y exportadoras.

Tras participar en el DrosEU Meeting 2026, encuentro internacional realizado en en Montpellier, Francia, centrado en estrategias de manejo de Drosophila suzukii, y es en este sentido que Carolina en esta entrevista comparte su visión sobre los aprendizajes que Chile debe incorporar, los desafíos regulatorios y técnicos que enfrenta la industria, y las nuevas herramientas que podrían marcar el futuro del control fitosanitario en cerezas y berries de exportación.

El DrosEU, es el Consorcio Europeo de Genómica de Poblaciones de Drosophila, consorcio colaborativo de científicos y laboratorios interesados ​​en la genética evolutiva y la genómica de las especies de Drosophila. Su objetivo principal es cooperar estrechamente en la recopilación, generación y análisis de datos genómicos y ambientales de diversas poblaciones de Drosophila en todo el mundo.

La drosófila de alas manchadas es considerada en Chile una plaga emergente e invasiva. Corresponde a una pequeña mosca que fue detectada en 2017. Es polífaga, ya que ataca a una amplia gama de cultivos de frutas, así como a un número creciente de frutas silvestres.

Carolina, tras su participación en el DrosEU Meeting 2026, ¿cuáles fueron los principales aprendizajes que hoy Chile puede recoger para fortalecer el manejo de Drosophila suzukii en la fruticultura de exportación?

El principal aprendizaje es que Drosophila suzukii debe abordarse desde una mirada integral, técnica y colaborativa. En el DrosEU Meeting 2026 quedó claro que los países que están avanzando en su manejo no dependen de una sola herramienta, sino de la integración entre monitoreo, genética poblacional, análisis de riesgo, control biológico, manejo cultural, tecnologías de información y nuevas estrategias como la Técnica del Insecto Estéril.

Para Chile, esto es especialmente relevante porque somos un país exportador, con una industria frutícola altamente exigente y dependiente del cumplimiento fitosanitario. La experiencia internacional nos muestra que anticiparse es clave: no basta con reaccionar cuando la plaga ya está presente en altos niveles, sino que debemos generar información temprana, fortalecer la vigilancia y tomar decisiones basadas en datos.

Usted ha planteado que el futuro del manejo de esta plaga no pasa por soluciones aisladas, sino por enfoques integrados. En la práctica, ¿qué significa eso hoy para la industria chilena y qué líneas concretas se están impulsando?

Significa entender que el control de Drosophila suzukii no se resuelve únicamente con aplicaciones químicas o medidas puntuales. Un enfoque integrado implica combinar monitoreo permanente, análisis de presión de la plaga, manejo del huerto, eliminación de fruta remanente, uso oportuno de herramientas de control, capacitación técnica y evaluación de nuevas tecnologías.

En Chile se están impulsando líneas asociadas al monitoreo preventivo en huertos de cerezos, análisis de indicadores como capturas trampa día, generación de alertas tempranas, fortalecimiento de protocolos de campo y evaluación de herramientas innovadoras. También se está avanzando en colaboración internacional para estudiar alternativas complementarias, como la Técnica del Insecto Estéril y el uso de información genética para comprender mejor el comportamiento y dispersión de la plaga.

En materia de monitoreo y detección temprana, ¿qué nuevas herramientas o mejoras se están evaluando actualmente para anticiparse a la presión de Drosophila suzukii en campo?

Hoy el foco está en mejorar la calidad y oportunidad de la información. El monitoreo debe entregar datos útiles para la toma de decisiones, no solo registros de presencia o ausencia. Por eso estamos trabajando en fortalecer indicadores como el CTD, que permite analizar la presión de la plaga en el tiempo y comparar sectores, huertos y temporadas.

También se están evaluando mejoras en plataformas de visualización de datos, sistemas de alertas de riesgo, integración con información fenológica del cultivo y análisis territorial. La meta es que productores y exportadores puedan anticiparse, identificar momentos críticos y actuar antes de que la plaga genere un problema productivo o comercial.

Uno de los temas que apareció en este encuentro fue la Técnica del Insecto Estéril. ¿En qué etapa está Chile respecto de este tipo de estrategias innovadoras y qué tan viable ve su implementación en el corto o mediano plazo?

Chile se encuentra en una etapa inicial, pero muy relevante, de evaluación y preparación técnica. Actualmente se está trabajando en la coordinación con instituciones internacionales y en la validación de aspectos logísticos, regulatorios y operacionales para poder avanzar hacia ensayos controlados.

La Técnica del Insecto Estéril es una herramienta prometedora, pero requiere mucho rigor técnico. No se trata solo de liberar insectos estériles; primero hay que asegurar calidad biológica, viabilidad, comportamiento en campo, capacidad de dispersión, compatibilidad con las poblaciones locales y cumplimiento regulatorio.

En el corto plazo, el desafío es avanzar en ensayos y validaciones. En el mediano plazo, si los resultados son positivos, podría transformarse en una herramienta complementaria dentro de un programa de manejo integrado.

Pensando en 2026, ¿cuáles son las metas más concretas que se han fijado en torno a Drosophila suzukii: reducir incidencia, mejorar monitoreo, fortalecer protocolos o avanzar en nuevas herramientas de control?

Las metas para 2026 apuntan a varios frentes. Primero, fortalecer el monitoreo preventivo y mejorar la calidad de los datos disponibles para la industria. Segundo, avanzar en protocolos más robustos que permitan estandarizar la vigilancia, la toma de muestras, el análisis de riesgo y la respuesta oportuna en campo. Por otra parte, analizar las aplicaciones de plaguicidas, frecuencias de aplicación, resistencias, alternancias de los ingredientes activos.

También buscamos seguir evaluando nuevas herramientas de control, especialmente aquellas que puedan complementar el manejo actual y reducir la dependencia de soluciones aisladas. Finalmente, una meta importante es mejorar la transferencia de información hacia productores y exportadores, porque la prevención solo funciona si la información llega a tiempo y se transforma en decisiones concretas.

Desde el punto de vista regulatorio y cuarentenario, ¿cuáles son hoy los principales desafíos que enfrenta Chile con esta plaga para resguardar la competitividad de la fruta de exportación?

El principal desafío es resguardar la condición fitosanitaria de la fruta chilena en mercados cada vez más exigentes. Aunque Drosophila suzukii no es una plaga cuarentenaria. Su impacto productivo y comercial puede ser muy relevante, especialmente en especies sensibles como cerezas y berries.

Desde el punto de vista regulatorio, es fundamental contar con información confiable, trazabilidad, protocolos claros y capacidad de respuesta rápida. La industria debe demostrar que existe vigilancia, manejo preventivo y acciones coordinadas. En exportación, la confianza se construye con datos, cumplimiento técnico y capacidad de anticipación.

Si tuviera que dar su mirada a productores y exportadores, ¿cuál diría que es hoy la prioridad número uno frente a Drosophila suzukii para no comprometer la sustentabilidad del negocio en las próximas temporadas?

Hoy la prioridad número uno es no subestimar a Drosophila suzukii. Estamos frente a una plaga que ha demostrado una mayor capacidad de adaptación, una presión poblacional más alta y una actividad más prolongada durante la temporada, lo que representa un desafío cada vez más complejo para la industria.

Si queremos resguardar la sustentabilidad del negocio exportador, el enfoque debe ser preventivo y basado en información. El monitoreo temprano y continuo ya no es opcional; es una herramienta estratégica para anticiparse al riesgo y tomar decisiones oportunas. La ausencia de capturas no siempre significa ausencia de la plaga, especialmente considerando que hoy vemos una fuerte presión desde zonas extra-prediales y bordes de huertos, que actúan como reservorios permanentes.

Además, esta temporada también nos mostró que el control químico, si bien sigue siendo una herramienta importante, tiene limitaciones. Esto obliga a trabajar con programas fitosanitarios mucho más precisos, rotación de modos de acción y estrategias que eviten generar resistencia.

Por eso, el desafío hoy no es solo controlar una plaga, sino avanzar hacia un verdadero manejo integrado: monitoreo intensivo, manejo de hospederos alternativos, control en bordes, medidas postcosecha y evaluación de nuevas tecnologías como mallas o Técnica del Insecto Estéril (TIE).

En definitiva, proteger por ejemplo a la cereza chilena significa proteger la competitividad, el prestigio fitosanitario y la capacidad de Chile de seguir posicionándose como un proveedor confiable de fruta de calidad en los mercados internacionales.

Por Andrea Bustos

Catalogación

Ver más sobre: Berries - Frutales

Ver proyectos: Carozos - Berries


Relacionados

Imagen

Entrevistas

Entrevista

"Arándanos chilenos: Una temporada desafiante”

Fecha: 05-feb-2025

Brochure

Curso

Arándanos

1er Curso internacional Arándanos México 2025

Fecha: 02-ene-2025

Brochure

Curso

Arándanos

1er Curso internacional Arándanos Chile 2025

Fecha: 26-dic-2024