La fibra de coco pasó, en poco más de una década, de ser un complemento de la turba y la perlita a consolidarse como el sustrato base del arándano en maceta. En ese proceso, el Perú depende principalmente del material importado desde India y Sri Lanka, que logró altos niveles de estandarización. Sin embargo, en los últimos años ha comenzado a desarrollarse una oferta nacional desde la selva, que ya abastece una parte relevante de la demanda asociada a nuevos proyectos.
Fuente: Red Agrícola